Torre en Bº La Cantolla
Después de varios meses de inactividad en la montaña, por fin el domingo he ido a hacer una ruta con ADALA, el día no auguraba buen tiempo, la salida desde Laredo nublado y con unas pintas de llover auténticas, pero no, ni una gota de agua. Llegamos a la localidad de Mirones en el alto Miera, valle peculiar por sus costumbres arraigadas desde años. Gentes estupendas que viven del ganado y sus huertas, pueblos con su identidad característica por lo que visitarlos, es una maravilla.
Bº La Cantolla
Comenzamos la ruta en dirección al barrio La Cantolla, allí, se encuentra una torre perteneciente a un indiano con todo lujo de detalles. La subida entre las casas, no se hace pesada, acompañados de los perros que fueron despertados por la algarabía que formabamos el grupo. Al terminar el pueblo, suave pendiente entre avellanos por un sendero marcado, antigua ruta que unía los valles del alto y el bajo Miera. Ascendiendo la pendiente se acrecenta, sin ser excesivo y debido al sol que en esos momentos esta pegando, es un placer. Nos adentramos entre rocas y ya se empieza a tener unas vistas estupendas, la costa está a nuestro alcance y cada vez, aparecen mas valles y poblaciones. Parte de Santander y su bahía se ve estupendamente.
Una parada
El último repecho, es para llegar a la cima de las Enguinzas, hace bastante viento y además frío, pero merece la pena. Una vez arriba, no sabes para donde dirigir la mirada, la cámara disparando sin cesar para no perder nada de lo que estamos viendo. De repente, unas nubes amenazantes, dejan caer unos copos de nieve, el frío, sin comentarios. Nos abrigamos porque la cosa no era para menos, la bajada de la cima, despacito por las piedras hasta llegar a lugar seguro. Llegada a los pozos de Noja y un suave descenso de casi dos horas hasta la localidad de Rubalcaba que nos esperaba el autobús.
Unas cervezas, el bocadillo y los comentarios de la ruta, el tiempo se acabó, bus y para casa. Como siempre una maravilla de compañía, buenos compañeros de viaje hacen más agradable estas marchas. Gracias ADALA, hasta pronto.

Puntal de Laredo y Santoña
Las ruta desde Laredo hasta el macizo de Candina en la localidad de Liendo, son de obligada realización por varios motivos, pero todos justificables para no perder la ocasión de hacerla. Llegando a la Puebla Vieja, se visita la misma y a continuación seguimos las indicaciones pasando por la Puerta de Santa María hacia la ruta de Valverde. A unos 500 metros nos encontramos un camino hacia la izquierda que nos lleva a la playa salvaje "El Aila". Paraje para visitar por sus espectaculares vistas. 
Cabaña camino de las Hoyas
La subida hasta Valverde, un poco costosa para los no acostumbrados a las marchas, pero se puede llevar estupendamente. Una vez en el alto, seguiremos las indicaciones hacía la izquierda, dejando el camino a las Carcobas. Desde el alto, se puede divisar una panorámica inigulable de Laredo para los amantes a la fotografía (como es mi caso) una maravilla.
Cabaña
Continuamos el sendero paralelo a la costa dirección a San Julián, entre rocas y escajos, llegamos a un estrechamiento del camino, muy cerca de los acantilados "cuidado hay caída libre". Ya en el municipio de Liendo y después de una bajada, llegamos a un bifurcación, hacía la izquierda llegamos a la antigüa yesera, se pueden ver allí las ruinas de la explotación. Vistas de la costa de Laredo, monte Buciero de Santoña y el Cantábrico con toda su agresividad.
Macizo Candina
Ya en San Julián, tenemos varias opciones, visita de la agreste playa en estas épocas nada frecuentada por lo que la hace más digna de ver. Después de esto y si nos encontramos con ganas de sudar un poco más, a la izquierda continuamos paralelos a la costa por un camino, llegamos a la ermita en ruinas de San Julián, siempre con ganas de su restauración pero nunca llega. De frente nos encontramos con el macizo de Candina, impresionante mole caliza con sus acantilados, en los cuales habitan una de las mayores colonias de buitres de Europa (96 parejas me parece).
Subida a Sonabia
Que decir de esta ruta, se puede continuar hacia la cima por la derecha en dirección Solpico, camino con cierta dificultad que merece la pena. Hacia la izquierda y siempre con ruta señalizada nos dirigimos hacia Sonabia, dificultad pero bastante menos que la otra. Hay un paso ayudado, sobre el acantilado de caída libre (hay que agarrarse), desde allí se toma un sendero en piedras, casi llano y llegamos justo a la bajada hacia la playa de Sonabia. Eso sí, siempre disfrutando de las vistas, mar, paisaje, buitres, etc. Disfrutad con la ruta, merece la pena realizarla, sin prisas con fotos y demas, nos puede llevar unas cuatro horas. Para hacer boca, unas fotos de mi ultima caminata la semana pasada. 



   Subida a Sonabia

   Buciero y San Julián

 Camino a Sonabia

 Monte Buciero de Santoña 

Solpico
  Inicio subida a Solpico y Sonabia

 De camino

 Macizo Candina

 San Julián

 
 Monte Buciero

 Liendo

Marisma Joyel

Se encuentra enclavada dentro de la Reseva Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Comprende los ayuntamientos de Arnuero y Noja, los cuales en gran medida han fomentado las visitas y adecuando los espacios para que podamos recorrerlos y apreciar esta maravilla de la naturaleza. Yo, particularmente me voy a centrar en la visita al Molino de maréas de Santa Olaja, acompañando con tomas fotográficas el recorrido. Recomiendo el paseo, por la mañana temprano, donde se puede apreciar toda la belleza de la marisma, con los colores, luces y sombras de esas primeras horas.
No podemos olvidarnos de la fauna y toda la biodiversidad, sobradamente explicada a la entrada de la marisma con unos carteles, detallada información sobre el habitat que comprende el espacio del humedal de la marisma Joyel. En todo el recorrido, señalizado y acorde con el paisaje, se puede disfrutar de unas vistas espectaculares de todo el entorno, así como de lugares para poder sentarse y no perderse nada de nuestro alrededor. Decir que el lugar, tiene un amplio aparcamiento, así como una caseta de información donde explican todo lo referente al Parque Natural.
Para llegar, nada más fácil que tomar la carretera de Castillo a Isla, aproximadamente a la mitad del recorrido, podréis ver la marisma, una parada obligada para disfrutar enormemente de una naturaleza maravillosa, lugar cuidado donde te sentirás a tus anchas, como un gran explorador. Ahora a disfrutar con el reportaje fotográfico que os he preparado.

Acceso señalizado al molino de Santa Olaja.

Zona de aves en la marisma.

Flora característica de la marisma.

Accesos

Vista general de la marisma.

Amanecer en la marisma.

Marisma Joyel.

Accesos.

Accesos.

Molino de Santa Olaja.

Accesos.

Interior molino de Santa Olaja.

Molino de Santa Olaja.

Monte el Cincho.

Cisne en el interior de la marisma.

Ruta de Trescares

Cambio de planes en la ruta de la Morra de Lechugales en los Picos de Europa orientales, la lluvia y la niebla han impedido hacer este pico, no ha podido ser, en su defecto hemos hecho una circular en el pueblo de Trescares. La verdad es que después de un rato bueno de autobús, el ponernos a patear el monte resulto una maravilla. Como siempre la compañía de los componentes de Adala y el paisaje hicieron un día magnífico, eso sí, sin faltar la sidra y el picoteo en el pueblo de Panes (Asturias). Luego para rematar la faena, unos vinitos en Laredo y un día perfecto. Los comentarios profesionales de la ruta, eso para los entendidos, yo con las fotos hago mi aportación a la marcha, sin faltar el humor y camaradería que siempre prima en estas salidas.


Tenía muchas ganas de hacer el sendero del Hondojón, cierto que es una ruta circular, clásica de los Collados del Asón. Comenzando a las 16.05 horas, la tarde prometía, bruma pero con sol y una temperatura ideal para el senderismo. Desde el aparcamiento del alto de Los Collados, se toma la GR-74 (Ramales-Bárcena de Pié de Concha) una pista para calentar que no está nada mal. Se encuentra la primera salida a la derecha, para la vuelta de La Colina, luego una segunda salida que es la GR-74 hacia San Roque de Riomiera, pero nosotros continuamos a derecho, camino de Brañavinto un camino señalizado perfectamente que recorre el Sendero del Hondojón propiamente dicho, seguimos por él con unas indicaciones precisas, no tiene pérdida. Después de 18 km retornamos al punto de partida.
En el camino, bosques de hayas y robles hacen de la ruta una maravilla que invitan a la fotografía y al disfrute del paisaje. En general un camino medio-bajo, recomendable para todo el mundo por el disfrute de las vistas que se encuentra uno a su paso. La llegada al punto de partida, después de mas de 4.30 horas, estupenda, un poco cansados, pero con unos ánimos locos de la próxima la semana que viene. Como siempre, lo agradable de estos momentos, siempre reside en los componentes de la marcha, por asi decirlo una maravilla, hasta pronto.


La tarde primaveral, estupenda con un aire apetecible para caminar, algo calor. Subida hasta el Pico Las Nieves, en el término municipal de Guriezo (Cantabria), al llegar a la primera explanada, hay una pista forestal a la izquierda, tomándola se llega hasta un cruce de caminos, debajo de la línea de alta tensión. De frente, se toma un canal de agua, el mismo bordea la ladera hasta llegar al pantano del Juncal. Al estar la primavera en todo su esplendor, se manifiesta en el bosque que acompaña todo el recorrido. Robles, hayas, fresnos, pinos, matorral bajo y otras especies hacen la delicia a la vista, disparando la cámara sin parar, asombrados de tanta belleza y explosión primaveral. Una ruta que no se puede perder cualquier aficionado a las cosas bellas. Sin dificultad y sin excederse en el tiempo, es la mejor opción para pasar una tarde estupenda.



"A quién madruga, Dios le ayuda" en este caso el refrán no ha acompañado. A las 7.30 llegada del autobús, ya empezaba a "morrinar" con los cielos cubiertos, no auguraban buen día. Llegamos a las 9.00 al aparcamiento del Alto del Asón en La Gándara, lloviendo y con bastante aire. Desde allí y siguiendo la ruta GR-74 iniciamos la marcha. En circunstancias normales la ruta es de una belleza excelente. Ascendiendo con un desnivel de 800 metros, se atraviesa un monte de hayas, lleno de musgos y líquenes donde todavía la primavera está muy atrasada.
Una pena no poder subir a la Colina, la niebla, el viento y la lluvia lo hicieron imposible, después de mas de 4.30 horas de marcha, llegamos a San Roque de Riomiera, justo allí fue cuando dejo de llover. Como estábamos calados hasta los huesos, ropa seca y a tomarnos unos blancos que los teníamos merecidos. Un poco después de las 3 de la tarde, pasamos al comedor donde degustamos cocido montañés y cabrito, postres y licores, todo ello regado con vino. Como siempre, aunque no haya acompañado el tiempo, gracias a la profesionalidad de los dirigentes de ADALA , la marcha ha transcurrido sin percances.





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